Un sistema de registro y seguimiento para luthiers que reciben encargos de instrumentos de cuerda clásicos.
Los talleres de luthería reciben encargos con especificaciones muy precisas: tipo de madera, tensión de cuerdas, barniz, medidas de la caja. Sin un registro centralizado, la información se pierde en correos sueltos o notas manuscritas. El cliente no tiene visibilidad del estado del trabajo y el luthier pierde tiempo buscando datos.
Diseñamos un portal web donde cada encargo se convierte en un expediente digital. El luthier introduce los parámetros acústicos (tipo de cuerda, tensión prevista, madera de la tapa) y el cliente puede consultar el progreso. La interfaz es deliberadamente simple: formularios con campos técnicos, sin florituras.
Se desarrolló un backend con base de datos relacional que almacena cada encargo con su historial de cambios. El frontend muestra una línea de tiempo con hitos: recepción de madera, tallado de la tapa, montaje de cuerdas, ajuste final. Las notificaciones se envían por correo electrónico cuando el estado cambia.
El taller redujo el tiempo de consulta de datos de 20 minutos a menos de 2. Los clientes reportan mayor confianza al poder ver el avance real del instrumento. El portal se usa actualmente para la gestión de tres violines y un violonchelo en fase de construcción.
Un flujo de reservas estacional para talleres de luthería, ajustado a los ciclos de secado de la madera y la disponibilidad de resinas naturales.
El luthier recibe la solicitud del músico y evalúa el instrumento: tipo de cuerda (tripa o nailon), estado de la tapa armónica y necesidades específicas de tensión. Se registra la época del año para planificar el secado de la madera de abeto si es necesaria una reparación estructural.
Se verifica el stock de resina de pino silvestre para la colofonia del arco y se selecciona la pieza de abeto con el veteado adecuado. Si el pedido es para un violonchelo barroco, se priorizan cuerdas de tripa de calibre específico según la temporada de humedad.
Se ejecuta el trabajo: desde el encordado y ajuste del puente hasta la aplicación de la resina en la crin del arco. Se mide la tensión con un dinamómetro de precisión y se registra la frecuencia de resonancia de la caja armónica.
El instrumento se somete a una prueba de sonido en una sala controlada. Se comparan los armónicos generados con las especificaciones del músico. Si todo está dentro de los parámetros, se programa la recogida y se entrega una ficha técnica con los valores de tensión y las recomendaciones de mantenimiento estacional.
A los 30 días se contacta al cliente para verificar la estabilidad de la afinación y el agarre del arco. Se registra cualquier variación debida a cambios de temperatura o humedad, y se ajusta la programación de futuras reservas según la experiencia acumulada.
Este flujo de trabajo se ha aplicado en la restauración de un violonchelo de la corte de 1740, donde la elección de la resina de pino y el secado controlado del abeto permitieron recuperar la proyección original del instrumento.